Por ello es que resulta tan importante además de tomar la medicación indicada, llevar una alimentación equilibrada que provea las cantidades de calorías, nutrientes y yodo necesarias para mantener la salud, contrarrestar los síntomas de la afección y producir hormonas tiroideas.
Fundamentalmente la sal yodada, rábanos, leche, carne de ternera y algas marinas son ricas fuentes de este elemento, los pescados de mar (merluza, atún, sardinas, salmón, lenguado, pejerrey y anchoas) contribuyen a su absorción por parte del cuerpo, los vegetales y frutas contienen yodo en menor proporción.
Preste mucha atención a los consejos de su médico tratante y no descuide su alimentación!
Hasta pronto.............



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